Cómo aprovechar las fases lunares para programar tu agenda

Esto que voy a decir ya no es ninguna novedad: SOMOS CÍCLICAS. Es nuestra realidad y… ¡menos mal! Si no, que aburrido sería, jijiji.

Partiendo de esto, ¿sabemos por qué? Bueno, nos influyen muchas cosas tanto de la naturaleza como de la sociedad en la que vivimos: el clima, las estrellas, el ambiente en el que estemos, lo que comemos… pero hay algo con lo que vamos muy de la mano: LAS FASES DE LA LUNA.

Y esto es una gran noticia. Gracias a esta sincronía de la naturaleza, podemos:

  • Conocernos mejor
  • Prever cómo nos vamos a sentir
  • Prepararnos con antelación y con mimo
  • Cuidar nuestro momento
  • Aceptar que la naturaleza es como es y dar gracias por ello
  • Fortalecer relaciones. Cuando te conoces y aceptas, es más fácil que te conozcan y acepten
  • Disfrutar de nuestras fases
  • Y si: PROGRAMAR NUESTRA AGENDA de forma más amable para el momento en el que estemos.

Pero… ¿cómo?

Partamos de las fases de la luna:

LUNA NUEVA – Cuando la luna es nueva no la vemos porque está justo entre la tierra y el sol y la parte que solemos ver, no está iluminada. Esta es la parte física, pero ¿qué pasa a nivel energético? Antes de contarte nada, me gustaría que cerraras los ojos y te lo plantees tú. Lo más importante para conectar y comprender es comprobar. Para comprobar por ti misma te invito a imaginarnos por un momento que estás en un bosque… un bosque frondoso desde el que puedes ver el cielo y es de noche… la luna está ahí, pero no la VES porque no está iluminada y esto hace que el bosque esté muy oscuro… Tú estás ahí, sola y no tienes miedo porque sabes que estás protegida, que nada te va a suceder. Partiendo de que no hay peligros externos, ¿qué sensación predomina más en ti, la de quietud, descanso, calma, observación o la de movimiento, actividad, curiosidad, ganas de ver y de explorar? Si ya tienes tu respuesta abre los ojos y sigue leyendo…

Exacto. Seguramente hayas sacado tu instinto de loba y hayas conectado con la primera opción. Los lobos, en luna nueva están más tranquilos, en luna llena más activos, aúllan más, están más hacia afuera. Así somos, naturaleza pura.

El periodo de luna nueva es el mejor momento para hacer introspección, estamos más hacia adentro, necesitamos menos movimiento y menos barullo externo. Marca el comienzo de un nuevo ciclo y aquí tenemos la oportunidad de dejar patrones que veníamos repitiendo en momentos anteriores y que no nos sirven, nos entorpecen o nos hacen daño. Y para dejarlos, ¡creamos nuevos! Para crear nuevos, un consejo: escucha tu INTUICIÓN, que en esta fase está muy pero que muy activa, sólo tienes que escucharla y hacerle caso. Medita, observa los pensamientos como vienen y se van y deja de atenderlos, así la intuición va cobrando más y más protagonismo. Cuando te habla la intuición, LO SABES, los pensamientos ahí no tienen nada que opinar porque no son ellos, es una intuición.

¿A qué le harías hueco en este periodo en tu agenda?

Todo lo más tranquilo posible. Claro, a veces no es posible, pero te puedes preparar con antelación los quehaceres menos tranquilos para llevarlos mejor sabiendo en el momento que estás.

Por ejemplo:

  • Guarda tus momentos a solas para las meditaciones de conexión contigo e intuición
  • Momentos para reflexionar qué rutinas dejas atrás y qué nuevas quieres incorporar
  • Haz una lista de nuevos objetivos que estén más alineados con tu (nuevo) momento
  • Dedícale tiempo de mimos a tu cuerpo, date un masaje, escucha música tranquila, come ligero, camina suave…
  • Evita las citas sociales de grupos grandes, queda en petit comité y haz planes suaves, en los que te sientas en calma.
  • En el trabajo, prepárate en la fase anterior para que este periodo lo pases lo más liviano posible.

LUNA en CUARTO CRECIENTE. Llamamos luna creciente en el hemisferio norte, al momento en el que se empieza a iluminar formando un arco en forma de D. Para saber diferenciarla piensa que la luna es mentirosa, cuando tiene el arco en forma de D que es la primera letra de Decreciente, es lo contrario, está Creciente. Y cuando el arco lo tiene en forma de C que es la primera letra de Creciente, está decreciente. ¡Truqui! En el hemisferio sur no es mentirosa! El arco en forma de C indica que es Creciente y en forma de D, Decreciente. Y en el ecuador, está en forma de cuenco.

En este periodo de crecimiento, crecemos con ella. Crece nuestra energía y por tanto empezamos a activarnos.

  • Vamos poniendo nuestras rutinas en marcha
  • Tenemos más ganas de empezar a hacer algo de ejercicio físico más activo (ideal caminar)
  • Nos vamos abriendo a los demás
  • Ve agendando cosas con mayor actividad y que te requieran de más energía, pero aún algo moderada.

LUNA LLENA. Aquí es cuando nos desatamos y empezamos a aullar, jajaja. Cuando el sol ilumina totalmente la luna, nuestra energía sube y sube al máximo. Es la fase de mayor energía y vitalidad. Aquí nos tenemos que cuidar también porque es el momento en el que tenemos las emociones más agitadas y se pueden intensificar mucho. Así es que también… respiremos profundo 😉

Es un momento estupendo para agendar:

  • Celebraciones, fiestas y eventos sociales en general
  • Meditaciones activas y de equilibrio y expansión
  • Lanzamiento de proyectos, publicidad, reuniones importantes…

LUNA en CUARTO MENGUANTE. En esta fase en la que vemos la luna en C (en el hemisferio norte, en D en el hemisferio sur y en forma de cuenco en el ecuador), nuestra energía empieza a descender. Es el momento de ir cerrando ciclo, de soltar para ir dejando espacio, de prepararte para lo nuevo.

Es un momento ideal para agendar:

  • Consultas médicas, operaciones.
  • Toma de decisiones, ya que en esta fase tienes más claridad.
  • Tiempo para ordenar y limpiar la casa y otros espacios que frecuentes.
  • Tira/recicla/dona lo que ya no resuena contigo
  • Actividades que te ayuden a soltar: baile, sauna, meditaciones de limpieza, intuición y cierre de ciclos.
  • Tiempo para ti, para empezar a hacer introspección y prepararte para recibir de nuevo a la LUNA NUEVA y… cerramos ciclo.

Como veis, la naturaleza es una gran aliada, nos da constantes oportunidades de renovación, sólo tenemos que verlas y aprovecharlas.

¡¿APROVECHAS ESTA?!

ABIERTAS LAS INSCRIPCIONES A LA FORMACIÓN «GUARDIANAS DEL ÚTERO»

Una formación de 4 semanas para hacer las paces con tu historia de vida, sanar tu útero y el de tus generaciones pasadas, presentes y futuras. Un camino de transformación que te encantará.

Empezamos el 25 de septiembre!

Puedes ver toda la información pulsando en el botón de aquí abajo. Me encantará verte dentro.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.